Río Atuel – Valle Grande:Desagradable sedimentación que debe investigarse
Quienes tenemos varias décadas de vida y desde niños hemos sido asiduos visitantes de este paraíso, hoy en franco deterioro, podemos testimoniar que nunca, por ningún motivo se vieron las piedras del río blancas cual pintura grotesca y en desarmonía como se pueden ver ahora, tal vez, por el contenido de sus aguas.
Desde hace mucho tiempo está desapareciendo parte de la biota que habitaba en sus aguas, tales como bagres y cangrejos rojos, por citar solo algunos de los que se podían ver desde sus costas.
Hoy nos comentaba un prestador turístico su preocupación por el estado del agua, ya que durante varios días pudieron observar colonias de microorganismos que se podían apreciar con solo llenar una botella y mirarla a trasluz.
También nos informaron, que autoridades de la subdelegación de aguas del Río Atuel estuvieron obteniendo muestras de esta cobertura blanca que ha dejado el agua y que cubre piedras y costas del cauce, para su estudio.
Será muy importante, para llevar tranquilidad a la población no solo del Valle sino también a toda la comunidad que vive aguas abajo y sobre todo el departamento General Alvear, que se investigue profundamente las causas de este cambio en el cauce y que se observe un sostenido estudio de las condiciones del agua en un lugar tan castigado ambientalmente y se den a conocer públicamente los resultados sobre esta situación.
También pudimos observar en nuestra recorrida por el Valle la exigua cantidad de agua que contiene el dique.
“El submarino”, todo un referente al que solo se le podía ver una pequeña parte superior sobre la superficie, hoy a diferencia del año pasado para esta fecha, se puede apreciar como un cerro más, quedando expuestas las marcas de los niveles observados tiempo atrás en la presa. Indudablemente, la situación hídrica es más que preocupante.
Párrafo aparte merece el control que debiera haber en el lugar por parte de las distintas reparticiones provinciales y municipalidad, que tienen la obligación de hacerlo y brillan por su ausencia. Tal como hemos venido reiterando desde hace mucho tiempo a esta parte.
No hay controles en la construcción, en lo referente a los estudios de impacto ambiental, natural y visual que son obligatorios por ley, más aún al tratarse de un sitio tan frágil y expuesto como este.
Se plantan árboles donde, tal vez, no sea lo más apropiado, como se puede apreciar en la fotografía siguiente. En el costado opuesto, contra el cerro, donde pudimos observar una casilla rodante instalada y rodeada de pequeños árboles en plena banquina. ¿Hasta cuando los ciudadanos deberemos seguir mendigando que algún funcionario se digne a cumplir su función?
Por aquí Vialidad Provincial, Dirección de Hidráulica, Municipio, etc. evidentemente no han pasado desde hace mucho tiempo.
¿Qué autoridad permite esto? En plena ruta. Un lugar público, es decir de todos los ciudadanos y transeúntes. Esta fotografía es del año pasado, hoy es peor, está todo alambrado con postes de algarrobo.
Las fotografías son testimonio elocuente de la decadencia patética de un estado no solo provincial que mira para otro lado y permite estas aberraciones de ocupación y apropiación ilegal de los espacios públicos, sino también municipal quien tiene la facultad final de habilitar o no una actividad comercial.
Nos comentaba un antiguo prestador turístico que hoy se construye, se bajan cerros, se talan árboles se apropia y se hace lo que a cada cual le viene en gana en espacios probadamente públicos con una llamativa impunidad y falta de controles.
“Los funcionarios son los empleados que el ciudadano paga para ser la víctima de su insolente incapacidad.” Pitigrilli (1893-1975) Escritor italiano.











